Neurobiología del estrés: del disparo al sosiego
Cuando el estrés activa el eje hipotálamo–hipófisis–adrenal, la amígdala dispara alarmas. La meditación atenúa esa reactividad, fortaleciendo conexiones con la corteza prefrontal para interpretar señales con mayor contexto y calma.
Neurobiología del estrés: del disparo al sosiego
La corteza prefrontal dorsolateral actúa como directora de orquesta. Con práctica regular, mejora el control inhibitorio, facilita elecciones conscientes y reduce impulsos automáticos que alimentan respuestas de lucha, huida o parálisis frente al estrés.